Crece tendencia de edificios Full Electric en mercado chileno

“Estéticamente, el uso de electricidad también ha traído grandes avances y ha permitido desarrollar proyectos inmobiliarios más limpios visualmente", sostiene experta.

El uso de energía eléctrica ha sido una constante en la arquitectura y en el desarrollo inmobiliario desde su introducción masiva a comienzos del siglo XX. Inicialmente, su uso estaba destinado casi exclusivamente a satisfacer las necesidades de iluminación de los espacios tanto públicos como interiores, aspecto que hasta ahora ha sido prácticamente insustituible.

Más tarde, el uso de la electricidad en su forma de corrientes débiles ha dado paso a aplicaciones tan fundamentales como telefonía, servicios de cable, internet y sistemas de seguridad, entre otros. Estas condiciones han permitido que muchos proyectos comiencen a establecer el uso de la electricidad como base funcional y no son pocos los que ya apuestan por un concepto full electric que promete menores costos energéticos, seguridad, facilidad de mantención y una amplia diversidad de aplicaciones.

“Con la tendencia a la baja en el precio de la electricidad y en su condición de energía renovable, limpia, versátil y amigable con el medio ambiente, su uso ha ido en aumento y en muchos proyectos inmobiliarios ya ha comenzado a reemplazar al gas de cañería, al gas licuado y al petróleo. Incluso, la nueva opción de generar electricidad geotérmica o en forma doméstica a través de paneles solares particulares y anexados a la red de distribución, plantea hoy importantes cambios, desafíos y ventajas arquitectónicas”, dice la arquitecta Gisela Litvanyi, directora de Inmobiliaria Los Almendros 5 y Edificio Magritte de Viña del Mar.

“Frente al gas, el uso de electricidad no sólo resulta más económico y estético, sino que, en el caso particular de una cocina, disminuye el riesgo de quemaduras originadas por el fuego y de intoxicaciones por emanaciones. Así, por ejemplo, para obtener agua caliente ahora el termo eléctrico reemplaza al calefón, artefacto cuyo uso es riesgoso por la contaminación que genera su combustión para funcionar. Asimismo, si consideramos hoy el uso de calefactores de zócalo, estos ya reemplazan eficientemente a la antigua caldera a gas -que ocupa un espacio importante y que es igualmente riesgosa que el calefón-, y a los antiguos radiadores que operan con agua en su interior y cuyas fallas por filtraciones representan un importante desafío de seguridad y mantención”, señaló la ejecutiva.

Beneficios

“Estéticamente, el uso de electricidad también ha traído grandes avances y ha permitido desarrollar, como el caso de Magritte en la Quinta Región, proyectos inmobiliarios más limpios visualmente, sin contaminación por ductos a la vista o complejos problemas de mantención. De este modo, desaparecen las cañerías y llaves de paso del gas que por normativa deben estar a la vista y del mismo modo se pueden eliminar los estanques de acumulación y abastecimiento de gas, las redes de gas de cañería, se evita el traslado de los balones de gas, etc., todos ellos aspectos que contribuyen a mayor seguridad y ahorro de espacio”, destacó la arquitecta.

 

Gisela Litvanyi afirmó que “si antes el ahorro energético era un simple murmullo entre los expertos, hoy se ha convertido en la vanguardia del momento. Por un lado, las tiendas se han visto obligadas a mejorar sus productos para que sean más eficientes y amigables con el medio ambiente, mientras que las comunidades ya están tomando conciencia de las ‘3 erres’ -reciclar, reducir y reutilizar- y, sobre todo, a ahorrar gracias al uso de energías limpias.”

En ese sentido, asegura que “las inmobiliarias ya notan este cambio, y algunas ya han optado por ofrecer departamentos 100% eléctricos para los consumidores que buscan comprar viviendas de calidad y sustentables, y que se encuentren en lugares estratégicos de la ciudad, como la comuna de Santiago Centro y sus alrededores. Aunque todavía son escasos los proyectos de este tipo en la Región Metropolitana y muchos menos en regiones, hay algunos factores que están incidiendo fuertemente en su mayor desarrollo y progresiva preferencia de parte de los compradores”.

Ventajas

El primer punto dice relación con la economía, ya que al elegir departamentos eléctricos por sobre los que utilizan gas natural, se produce un ahorro importante a largo plazo. Por ejemplo, muchos estudios destacan que el uso de paneles solares en una vivienda promedio, pueden conllevar ahorros anuales de hasta $ 500 mil, lo que transforma su uso en una buena inversión al mediano plazo.

Otro factor es la eficiencia eléctrica, ya que este tipo de departamentos, al implementar sistemas full electric en sus instalaciones, contribuyen con la eficiencia energética, haciendo que los electrodomésticos no utilicen más energía de la que necesitan. Esta eficiencia se logra controlando el funcionamiento de cada aparato y muchas veces haciendo uso de sistemas domóticos de última generación cada vez más comunes y económicos.

“La comodidad y confort general de la vivienda también es un aporte importante del uso de electricidad. El control a distancia de los distintos sistemas, desde iluminación, calefacción, electrodomésticos y electrónica en general, sin requerir cambios estructurales o sacrificar aspectos estéticos o arquitectónicos es una variable muy relevante y con un alto valor agregado para los proyectos, permitiendo diseños limpios, modernos y más seguros”, acotó.

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